
En todas las fiestas, sean del tipo que sean, la comida es fundamental. Y no sólo la comida en sí misma, sino también —y esto es esencial en Halloween— la decoración de la mesa.
Nuestra fiesta de Halloween suele ser en plan cóctel, o sea todos de pie, charlando, alguno echando un baile, algunos también sentados en el sofá o en alguna silla. Ponemos comida (montamos todo un menú de Halloween) tanto en la mesa alta, la del comedor, como en la bajita, la del salón, y la gente va picoteando lo que le apetece.
Ponemos platos y vasos desechables, servilletas en un montoncito o dos para que cada cual la coja cuando la necesite (con las manos bien limpias, siempre) y junto a la comida añadimos un elemento decorativo central.
Casi siempre suele ser una calabaza típica (se compra en cualquier supermercado) vaciada, con ojos y boca, y con una vela dentro. Hay que andar con ojo, porque a veces da un poco de olor a quemado, pero se puede poner una varita de incienso al lado, que así da un ambiente aromático a la fiesta.
Por si no lo sabes, aquí puede ver cómo hacer una calabaza de Halloween tú misma.

En Ikea solemos encontrar unas propuestas originales y asequibles, con muy buena relación calidad/precio. Esta cadena de establecimientos es un buen sitio para comprar el menaje desechable de Halloween (los precios y los modelos son de hace unos años y pueden variar, pero os pueden servir de orientación):
- manteles de papel con dibujos de tela de araña. 120cm x 180cm. 2,59 euros
- servilletas de papel negras con dibujos de tela de araña en blanco o blancas con murciélagos negros. 1,50 euros cada paquete de 30 unidades.
- vasos de cartón con dibujos de fantasmas, arañas y murciélagos: 10 unidades por 0,99 euros
- platos de cartón con dibujos de fantasmas, arañas y murciélagos: 1,50 euros por 10 unidades
Fotos: «disfrazar» la mesa en Halloween
En esta galería de fotos podéis tomar algunas ideas para vestir vuestra mesa para la fiesta de Halloween:
Por supuesto, y sobre todo para los niños, las golosinas serán muy importantes en la noche de Halloween y unas chuches de monstruos vestirán vuestra mesa tanto como el mantel o los platos.















