
Cualquier época del año es buena para ir de picnic: un domingo soleado en invierno o un finde cálido en otoño en el que disfrutar del cambio de color de la vegetación… o un cálido día primaveral o estival, sobre todo si tenemos un riachuelo cerca en el que refrescarnos…
Sin embarbgo, cada vez hay menos sitios para hacer picnic. Vamos, lo que hacíamos antes con nuestros padres de ir de merienda a algún prado en el que, antes de zampar la tortilla de patata y los filetes empanados, podíamos correr, saltar, jugar al fútbol… Antes, todo lo que no estaba urbanizado era susceptible de convertirse en espacio para extender la manta y pasar el día.
Ahora, se lleva más el concepto «merendero», porque lo que no está urbanizado está vallado y no se puede acceder. El problema surge cuando, al llegar el buen tiempo, todos vamos a esos merenderos y éstos se atestan, se llenan de personal dominguero y ya no es tan agradable pasar allí el día.
En este post os sugerimos un lugar precioso para hacer picnic cerca de Madrid. Se llama el Pontón de la Oliva y está cerca de Patones. En este mapa podéis ver su ubicación.
Vídeo: de picnic en el Pontón de la Oliva
El Pontón de la Oliva, una presa sin utilizar en la sierra de Madrid ideal para hacer picnic con los niños, un plan también muy apreciado por los amantes de la escalada. Os lo mostramos en este vídeo:
Cómo llegar al Pontón de la Oliva
Se coge la A-1 (Carretera de Burgos) hasta Venturada. De ahí, se va a Torrelaguna por la N-320. Desde allí, por la M-102, hasta Patones de Abajo y luego cogéis la carretera del Atazar, la M-134). Os hemos señalado la ruta en este mapa:
Al llegar, veréis que hay como un muro de presa, un merendero, una carretera estrecha… Aparcad donde podáis (según los fines de semana, hay más o menos gente). La mayor parte de la gente que va al Pontón de la Oliva lo hace para escalar, porque hay una pared en cortado fantástica para esto (de hecho, cuando vayáis, ya veréis que uno de los entretenimientos es ver a la gente escalar). La pared de la presa es real, allí se construyó esa presa; sin embargo, no se utiliza, así que no tenéis más que subir por el camino y las escaleras que quedan a la izquierda (según miráis la pared de frente) y así accederéis a la zona que debería estar inundada si la presa funcionara, pero que es una cuenca con el río en medio y una amplia zona de hierba en la que extender la manta, tirarse y pasar el día.
Historia de la presa del Pontón de la Oliva

La presa del Pontón de la Oliva se construyó a mediados del siglo XIX para embalsar el agua del río Lozoya. Tras los estudios de ingeniería, los planos y la construcción, resultó que todo el proyecto era inviable, porque la naturaleza calcárea del terreno provocaba que el agua se filtrase y no se embalsaba. Total, que la obra concluida quedó abandonada y, hacia 1882, fue sustituida por el embalse del Villar, unos 20 km aguas arriba.
Gracias a ese error de la ingeniería, hoy podemos disfrutar de otro modo de ese espacio, el río atraviesa la pradera, los niños pueden meterse hasta el tobillo y chapotear un rato… Es divertido. Además, el Pontón de la Oliva forma parte del patrimonio histórico de la Sierra de Ayllón.
Fotos: excursión al Pontón de la Oliva, en Madrid
En esta pequeña galería te mostramos alguno de los paisajes que podéis disfrutar en una excursión al Pontón de la Oliva:
Si quieres saber más sobre la historia del Pontón de la Oliva o sobre cómo se construyó la presa, clica en estos enlaces.















