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Catedral de Sevilla: visita adaptada para ir con niños

Fachada de la Catedral de Sevilla
Fachada de la Catedral de Sevilla

En nuestra visita a Sevilla en familia, uno de los monumentos que hemos querido conocer es la catedral. Para que nuestros hijos no se aburriesen, hemos ido descubriéndola a partir de sus elementos más curiosos. ¡Todo un éxito! Los niños han disfrutado mucho de esta visita a la catedral de Sevilla, os contamos cómo lo hemos conseguido.

Más abajo tenéis la información práctica (horarios, precios…) para organizar vuestra visita, pero os adelantamos que esta catedral ofrece material específico para niños. Ya antes de ir, podéis descargaros folletos que os ayudarán a encontrar esos “ganchos” para despertar el interés de los más pequeños.

Un poco de historia (divertida) de la catedral de Sevilla

Entorno de la Catedral de Sevilla
Entorno de la Catedral de Sevilla

Lo primero que llama la atención cuando te encuentras frente a la catedral de Sevilla es que es enorme. Sí, por tamaño, es el tercer templo católico del mundo, por detrás de San Pedro del Vaticano y de la catedral de Saint Paul en Londres. Lo de los rankings siempre es atractivo, así que hacer plantarse delante de la catedral y observar su tamaño funciona bien.

En este lugar, antes de la catedral, había una mezquita almohade (un pueblo musulmán que llegó aquí en el siglo II). Se tiró abajo en 1433 para construir el templo cristiano, pero dejaron dos elementos.

Vista de la Giraldada
Vista de la Giralda

Uno fue el minarete, que se convirtió en un alto campanario y hoy es casi tan famoso como la catedral: la Giralda. El segundo es el patio de los naranjos; en la época de la mezquita, aquí es donde los fieles se lavaban antes de rezar (algo obligatorio en la religión musulmana) y que hoy es un espacio para sentarse y pensar, para relajarse entre árboles.

En una de las entradas podéis ver una copia de la figura que se encuentra en la punta de la Giralda. Otra curiosidad que sirve como gancho para llamar la atención.

Se la conoce como “Giraldillo” y, en realidad, es una veleta que los cristianos pusieron sobre el campanario que, a su vez, construyeron encima del antiguo minarete para colocar dentro nada menos que 24 campanas.

Fachada de la Catedral de Sevilla
Fachada de la Catedral de SevillaFachada de la Catedral de Sevilla

Observad también que alrededor de la catedral hay como pequeños postes de piedra enganchados con cadenas. ¿Qué son? Pues la marca del territorio perteneciente a la catedral. Cuando alguien era perseguido y se quería refugiar en la catedral (“acogerse a sagrado” se llamaba esa búsqueda de protección), en cuanto sobrepasaba las cadenas ya no se le podía tocar, igual que si ya hubiera entrado en el templo.

Ya dentro de la catedral de Sevilla, otra de sus cosas originales es que no tiene la forma normal de las catedrales, con una planta en cruz, sino que es rectangular. Como se construyó en el terreno de la mezquita, conservaron esa estructura.

Nave central de la Catedral de Sevilla
Nave central de la Catedral de Sevilla

El interior tiene 5 naves y muchas capillas. A los niños no les suele atraer demasiado esa parte de la visita, pero en la catedral de Sevilla lo han previsto todo y han preparado audioguías especiales para niños, donde les cuentan las cosas interesantes para ellos y en su propio lenguaje.

Y, por cierto, otro gancho para los niños es que aquí está enterrado uno de los personajes históricos más importantes y conocidos: nada menos que el descubridor de América, Cristóbal Colón.

Tampoco os olvidéis de señalarles los mil colores y la luminosidad de las vidrieras, que merecen la pena.

Subir a la Giralda de la catedral: fácil

Hemos escrito un artículo especial sobre la Giralda, pero os adelantamos que es perfectamente accesible para los niños. No hay escaleras, sino rampas, así que es como pasear por un camino de piedra (eso sí, cuesta arriba). Se pueden ir contemplando las vistas de la ciudad a través de las ventanas enrejadas, pero el premio está al llegar arriba del todo: un campanario con campanas, cada una con su nombre, y el airecito que corre mientras, a tus pies, ves la ciudad entera.

Un lagarto en el Patio de los Naranjos

Detalle curioso de la Catedral de Sevilla
Detalle curioso de la Catedral de Sevilla

Ya en el famoso Patio de los Naranjos, en el techo de una de sus naves, hay cuatro extraños objetos colgados: un cocodrilo de madera, un bastón, un colmillo de elefante y un bocado de caballo (esa pieza que se le pone en la boca a las caballerías para poder controlarlas).

Por supuesto, en cuanto enseñas a un niño semejantes cosas (o en cuanto él las advierte por su cuenta), los ojos se le ponen como platos y se pregunta qué son y qué hacen allí.  La historia de estos objetos se remonta a tiempos de Alfonso X el Sabio, el hijo de Fernando III el Santo, el rey que reconquistó Sevilla a los almohades y echó abajo la mezquita para construir este pedazo de catedral.

Pues resulta que el rey Alfonso X el Sabio tenía una hija a la que el sultán de Egipto pretendió hacer su esposa. Para convencer al que sería su suegro, le hizo llegar regalos muy exóticos, entre ellos un colmillo de marfil, un cocodrilo vivo y una jirafa domesticada. En señal de respeto, Alfonso envió a Egipto un bastón de mando. En estas tierras aquellos presentes asombraron a todos.

Sin embargo, el rey Alfonso no concedió al sultán la mano de su hija Berenguela y ambos monarcas se devolvieron los regalos que mutuamente se habían hecho: el colmillo, el cocodrilo y la jirafa se quedaron en Sevilla y el bastón de mando volvió aquí también desde Egipto.

Pasado el tiempo, la jirafa murió, pero se guardó el bocado que llevaba (sí, era como el que se pone a los caballos, pero lo usaban para controlarla del mismo modo); el cocodrilo fue disecado y colgado en una de las techumbres del Patio de los Naranjos, siendo desde entonces conocido como “el lagarto”. A su lado, el colmillo, el bocado y el bastón de mando.

El “lagarto” o cocodrilo que se puede ver hoy está hecho en realidad de madera. Durante un tiempo estuvo recubierto de una tela que parecía su piel y que, deshilachada por el tiempo, daba la impresión de estar disecado. Total, que nadie sabe a ciencia cierta qué parte de esta historia lo es y qué parte es sencillamente una leyenda. Eso sí, con los niños funciona bien, ya nunca olvidarán la catedral de Sevilla.

Tubma de Cristóbal Colón
Tubma de Cristóbal Colón

¿A que con tantas historias y curiosidades la catedral de Sevilla mola mucho más? Pues eso en parte es lo que hace un guía, hacer vivo y atractivo un monumento. Si esa es tu opción, aquí puedes contratar a buen precio una visita con guía por la catedral de Sevilla.

Ah, y recuerda que hay audioguías adaptadas y que, antes de ir, te puedes bajar aquí este folleto de la catedral especialmente pensado para niños.

Fotos de la catedral de Sevilla

En esta galería de fotos podéis ver algunas imágenes de nuestra visita familiar a la catedral de Sevilla, sus detalles y curiosidades:

Dónde está la catedral de Sevilla

Muy cerca del río, con la inequívoca Giralda como campanario, es imposible no encontrar la maravillosa catedral de Sevilla. Su nombre oficial es Santa María de la Sede y en este mapa podéis ver su emplazamiento exacto.

Horarios y precios para visitar la catedral de Sevilla

La Giralda de Sevilla se visita conjuntamente con la catedral y, por tanto, en el mismo horario:

  • Lunes: de 11:00 a 15:30
  • Martes a sábado: de 11:00 a 17:00
  • Domingos: de 14:30 a 18:00

Cierra el 1 y 6 de enero, 25 de diciembre. Tiene horario reducido (11:00h a 13:00h), el 5 de enero y el 24 y 31 de diciembre

Horarios de Verano

Durante los meses de julio y agosto (excepto 17 y 25 de julio), abre:

  • Lunes de 10:30 a 16:00
  • De martes a sábado de 10:30 a 18:00 
  • Domingos de 14:00 a 19:00

Precios de las entradas

Es mucho mejor comprarlas por Internet (https://articketing.vocces.com/), porque os evitáis colas (y con el sol que hace en Sevilla, las esperas en la calle son especialmente penosas, sobre todo en verano).

  • Entrada general: 9 €
  • Entrada reducida: 4 € Pensionistas / Estudiantes de hasta 25 años
  • Entrada gratuita: Naturales o residentes en la Diócesis de Sevilla, menores de hasta 14 años acompañados de un adulto, discapacitados en grado superior al 65% (con acompañante gratuito cuando sea requisito indispensable para el discapacitado), desempleados.

Todos esos tipos de entrada no incluyen audioguía. Si la queréis, hay que pagar 3 euros.

Hay también un horario gratuito especial, que además incluye gratis la audioguía: son los lunes de 16:30h. a 18:00h.

Categoría: Historia, Sevilla

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