
Hoy hemos estado en el restaurante La Mordida (comida mexicana), una cadena que en parte es propiedad de Joaquín Sabina. Celebrábamos el cumpleaños del abuelo, así que hemos ido con él y con la abuela (siete en total, cuatro adultos y los tres niños). Toda la cadena tiene un aspecto muy parecido: colorista, con las paredes cubiertas de fotos de famosos que han estado allí, con las mesas pintadas de tonos chillones y con dibujos relacionados con la cultura mexicana; nosotros hemos estado en el que está en la calle de Las Fuentes, una bocacalle de Arenal.
El personal que nos ha atendido ha sido muy amable y el servicio, muy rápido. Habíamos reservado por si acaso, pero, al llegar (14:30), sólo otras dos mesas estaban ocupadas (de todos modos el restaurante es pequeño y, quizás también por eso, muy acogedor). Hemos pedido las bebidas —en cinco minutos estaban sobre la mesa— y luego una mezcla de cosas para compartir (un poco al estilo de los restaurantes chinos, no un primero y luego un segundo).
Los nachos con guacamole eran excelentes, como el resto: fajitas de pollo, tacos al pastor (con carne de cerdo adobada cortada en tiras muy finas), los quesos fundidos, la ensalada de nopalitos… De postre ya no podíamos más, pero aun así hemos compartido unos helados y también unas maravillosas crepas de chocolate (crepes bañados en una deliciosa salsa de chocolate y con una bola de helado de plátano). El café es de puchero y te lo traen en una jarra de barro (como las que solemos utilizar para la sangría, pero de boca más ancha) y con jarritas pequeñas a modo de tazas. Tiene un sabor especial (cierto aroma de limón y canela) y es bastante fuerte.
Para ir con niños tiene varias ventajas: son muy amables, la decoración tan exótica y detallista permite entretenerles antes de que llegue la comida o cuando se ponen pesados porque se aburren. La comida no tiene apenas picante —salvo que lo pidas— y los críos comen bastante bien, no les resulta difícil. Además, si tus hijos son como los míos, que a media comida ya quieren ir al servicio porque les da ganas de todo, tiene la ventaja adicional de que el cuarto de baño está impoluto.









