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Planes con niños: qué hacer y dónde ir en familia

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Bodega y almazara Sancha Pérez en Conil de la Frontera

Visitamos la bodega y almazara Sancha Pérez con los niños

Visitamos la bodega y almazara Sancha Pérez con los niños

En las afueras de Conil de la Frontera, junto al Río Salado, se encuentra la hacienda Sancha Pérez, una amplia finca propiedad de un vecino del pueblo que la ha convertido en una bodega y almazara que producen vino y aceite ecológicos y que se puede visitar para conocer a fondo la elaboración de estos productos. La visita es gratuita y muy recomendable para familias con niños, porque sus instalaciones son pequeñas y permiten conocer en un recorrido corto los procesos y herramientas para elaborar el vino y el aceite Sancha Pérez, de alta calidad, que, al final, podremos comprar por un precio más asequible que en las tiendas. Nosotros la hemos visitado en familia y hemos aprendido mucho.

Nos enteramos de la existencia de la bodega y almazara Sancha Pérez en Oficina de Turismo de Conil, a través de unos folletos que anuncian que “en la finca Sancha Pérez podrá conocer los secretos de la agricultura ecológica y degustar y adquirir nuestros vinos y aceites de oliva virgen ecológicos”. Nos advirtieron que la parte de cata de momento no se hacía, porque tienen una producción muy pequeña y no les compensa abrir botellas para los visitantes. Bueno, nuestro objetivo era, sobre todo, que los chicos conociesen la finca y supiesen qué es una bodega –ya han visitado en esta zona las bodegas de Jerez– y, sobre todo, la almazara. De entrada, tuvimos que explicarles la palabra, de origen árabe y alusiva al prensado de la aceituna para extraer el “zumo”, el aceite.

En estas instalaciones producen vino y aceite ecológicos

En estas instalaciones producen vino y aceite ecológicos

Cómo llegar a la finca Sancha Pérez

El acceso no es muy fácil de encontrar, incluso siguiendo las indicaciones del folleto. Hay que dirigirse desde Conil a una de las salidas del sur, hacia la carretera de El Palmar y Caños de Meca. Dejaremos la depuradora de aguas a nuestra derecha y, nada más cruzar el puente sobre el río Salado, a la izquierda, sale un camino en el que un cartel indica “Finca Sancha Pérez”. Lo tomaremos y seguiremos ese camino, prácticamente paralelo al río durante unos dos kilómetros, al final de los cuales llegaremos a una entrada típica con el nombre de la hacienda y la indicación de que fabrica aceite y vino ecológicos.

Olivos de todas las clases

Un caminillo bordeado de viñas, rosales y algunos cipreses nos lleva al edificio central, con una pequeña zona señalizada como aparcamiento de visitantes. Nos sale a recibir Ignacio, el encargado de la finca, que será quien nos haga de guía por las dependencias de la almazara y bodega y nos cuente cada detalle del proceso de elaboración del aceite y el vino con una autenticidad y una cercanía que ya valen por sí solas la visita. Hombre de campo, conoce bien los porqués de cada herramienta, de cada tarea y de cada cuidado que precisan los olivos y las vides.

Los rosales actúan como 'avisadores' de plagas en los cultivos

Los rosales actúan como ‘avisadores’ de plagas en los cultivos

Ignacio nos explica que los rosales que hemos visto a la entrada, junto a las viñas, no son decorativos, sino una especie de “detectores de plagas”. Los rosales son más vulnerables a las enfermedades vegetales y las detectan antes, así que, si un rosal enferma, es un aviso de que llega una plaga que puede afectar a las viñas y rápidamente se ponen los remedios necesarios para prevenirla o curarla.

Junto al parking hay también unos cuantos olivos pequeños (la gran extensión ocupada por los grandes se ve al fondo, tras las viñas, más próximas a la bodega), cada uno de una especie de aceituna diferente: arbequina, picual, cornicabra… Ya tienen aceitunas, pero Ignacio nos explica que no valen, que las ha dejado para que los visitantes las vean y sepan apreciar las diferencias entre unas clases y otras, pero que las aceitunas que produce un olivo el primer año no valen para aceite, que hay que esperar a la siguiente temporada.

La mayor parte de los olivos de la finca son de la especie arbequina, aunque empiezan a introducir otras variedades. Fueron la base de la hacienda, creada hace 5 años. La cosecha, en octubre, se hace a mano, con alguna ayuda mecánica: Ignacio nos cuenta que la mecanización de la recogida se hace con máquinas que sacuden las ramas para hacer caer las olivas. Eso, claro, siempre estropea el árbol, así que ellos no las utilizan. Lo máximo que emplean son una especie de peines mecánicos que los operarios aproximan a las ramas y que, como dedos, van haciendo caer las aceitunas de forma más rápida que la mano del hombre. Una ayuda, nos dice, pero con máximo respeto al olivo.

La visita a la bodega almazara la guía Ignacio, un hombre de campo.

La visita a la bodega almazara la guía Ignacio, un hombre de campo.

Las aceitunas recogidas se prensan en frío y ese aceite se embotella y se vende allí mismo, con una pequeña distribución para tiendas y restaurantes. El producto residual –las aceitunas prensadas– se venden, porque con un calentamiento previo de ahí se extrae más aceite, pero ellos no, el aceite Sancha Pérez sólo es oliva virgen y producto sólo del prensado en frío.

Vino ecológico de alta calidad

Las viñas llegaron un poco después que los olivos, pero constituyen el alma de Sancha Pérez. De sus uvas se hace un vino de alta calidad, ecológico como el aceite, con las variedades Merlot y Petit Verdeau. Al año se obtienen unos 6.000 litros de vino, aunque poco a poco la producción va aumentando. Las uvas se recogen y seleccionan a mano, después de mimos y cuidados dirigidos por el enólogo de la finca, sin uso de fertilizantes ni herbicidas químicos, porque, como nos apunta Ignacio, “todo eso está muy controlado y hay muchísimas inspecciones para asegurar que hacemos las cosas como tenemos que hacerlas”.

Aunque los pequeños no catan el vino, sí pueden hacer una cata de aceite.

Aunque los pequeños no catan el vino, sí pueden hacer una cata de aceite.

A un lado de la finca, en la parte que se ve desde el edificio central, nos llama la atención toda una zona de cañizal, pero todo tiene su explicación: “Es para parar el levante; aquí, cuando hace viento, se lo lleva todo y lo estropea todo, así que las cañas hacen como si fuera un muro natural y así el viento no pega con tanta fuerza…”.

A falta de una cata final –aunque de aceite sí la hacemos, porque Ignacio nos pone un “buchito” en un platillo y mojamos el dedo y chupamos intentando identificar tipos de aceituna, aromas…–, decidimos comprar un par de botellas de vino (13 euros cada una) y aceite, del que disponen en tres formatos: botella de 250 cl. a 3 euros, de medio litro a 6 euros y en una lata de 2,5 litros a 18 euros. Del vino hay un tipo más caro, de 20 euros la botella y sólo centrado en la especie de uva Petit Verdeau, pero, siguiendo las indicaciones de Ignacio, vamos a probar el de mezcla con Merlot y, si nos gusta, “antes de marcharse seguro que vienen a por una caja”.

Fotos: visitamos una bodega almazara con los niños

  • Visitamos la bodega y almazara Sancha Pérez con los niños
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  • La visita a la bodega almazara la guía Ignacio, un hombre de campo.
  • Visitamos la bodega y almazara Sancha Pérez con los niños
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  • Aunque los pequeños no catan el vino, sí pueden hacer una cata de aceite.

En todo el recorrido, los chavales han estado atentos, aunque todas las máquinas del proceso estaban paradas (para verlas en funcionamiento hay que venir en septiembre, en la vendimia, o a mediados de octubre, para la recogida de la aceituna). Lo que más les ha gustado ha sido casi el exterior, con todos los tipos de olivo, la historia de los rosales detectores de enfermedades y, más que nada…. ¡los dos perrillos de Ignacio, que bailaban todo el tiempo alrededor de nuestros pies! Mañana en el desayuno, cuando comamos el pan con aceite de la finca Sancha Pérez, se acordarán de más cosas y comprenderán mejor la visita, seguro 😉

Horarios de visita de la finca Sancha Pérez

  • Del 15 de junio al 15 de septiembre, lunes a sábados de 10 a 15 horas. Tardes y domingos, previa cita.
  • Resto del año: lunes a viernes de 10 a 15 horas. Tardes, sábados y domingos, previa cita.
  • Teléfono de contacto: 670 68 68 49 y 61911 31 62.
  • Web: www.sanchaperez.com

Escrito por Isabel Gª Casado

Isabel Gª Casado

Categoría: Cádiz, Planes gratis

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