En 2008 se conmemoró el segundo centenario de la Guerra de la Independencia y hay que recordar que en Madrid -en Móstoles- se inició el levantamiento del 2 de mayo de 1808, como bien reflejó Goya en el famoso cuadro del Museo del Prado. Al día siguiente, 3 de mayo, los franceses fusilaron en el monte del Príncipe Pío (al lado de lo que era la estación del Norte y que ahora ocupa un centro comercial) a los patriotas que habían capturado en esa refriega. De nuevo, Goya pintó con toda la fuerza de la tragedia el momento en que los soldados disparan y los madrileños mueren.
El caso es que esos héroes están enterrados en un pequeño y escondido cementerio: el Cementerio de la Florida. (En la calle Francisco y Jacinto Alcántara, de Madrid. Está situado por detrás de la ermita de San Antonio de la Florida (donde, por cierto, está enterrado el propio Goya, o al menos una parte de él, que su cuerpo acabó, al parecer, troceado y disperso, pero ésa es otra historia).
Una buena idea para un domingo por la mañana es dar un paseo por el Parque del Oeste y visitar ese cementerio (no se puede entrar, pero se ve lo suficiente como para que los niños se queden impresionados por la cercanía de la historia).
Se puede tomar como punto de partida el Balcón de Rosales (hay donde aparcar sin demasiado problema, incluso un domingo por la mañana), donde está el Teleférico. Desde allí, el paseo se puede organizar siguiendo hasta el parque de columpios que está en la esquina (parada obligatoria casi siempre), seguir hasta la rotonda de abajo, internarse por uno de los caminos que bajan en dirección al Puente de los Franceses (hay zonas planas donde también se puede parar un rato para jugar al fútbol, por ejemplo) y tomar uno de los caminitos que bajan hasta llegar a las vías del tren y seguirlas en dirección al Teleférico. Justo después de ver una especie de maquinaria para girar trenes que ahora está en el parque como si fuera una estatua ornamental, veremos, en un alto, cuatro monolitos con las letras que componen el nombre de GOYA y, grabados por detrás, comentarios que él hizo sobre el arte. La tapia que está detrás es la del cementerio, no hay más que seguirla, dar la vuelta a la esquina y… nos encontraremos delante de la puerta principal, una reja tras la que se ve una reproducción en cerámica del cuadro de Los Fusilamientos del Tres de Mayo. En la puerta, una placa honra la memoria de esos patriotas que ahora ocupan una fosa común dentro del cementerio.
Siguiendo hacia arriba la calle, llegaremos de nuevo al Balcón de Rosales, tras subir todas las escalerillas que dan acceso al Teleférico (según el tiempo y las ganas se puede complementar el paseo con un trayecto de ida y vuelta en una de esas fantásticas cabinas).
PARA SABER MÁS SOBRE EL CEMENTERIO DE LA FLORIDA
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